Por adeudar cuatro anualidades, la institución fue desincorporada del CONEICC, máximo referente de calidad para las facultades de comunicación en el país.
VITRALIA | David Guillén Patiño
Ciudad de México | marzo 10, 2026. – En lo que representa un significativo retroceso de su reputación académica, la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) fue dada de baja del Consejo Nacional para la Enseñanza y la Investigación de las Ciencias de la Comunicación (CONEICC).
La desincorporación de la máxima casa de estudios de Coahuila se debió a que su Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) en Torreón no pagó a la organización cuatro anualidades consecutivas, que en total suman alrededor de 44 mil pesos, informó a VITRALIA Carlos Saldaña Ramírez, tesorero del Consejo.
Externó que el demérito académico que entraña dicha medida, acordada en la centésima asamblea de membresía realizada el jueves y viernes de la semana pasada por representantes de 59 instituciones de educación superior, estriba también en que “las mejores universidades del país forman parte del CONEICC”.
Por otra parte, “el haber sido parte, asimismo, el haber trabajado entusiastamente y, de repente, dejar de pertenecer al CONEICC, es un cambio negativo importante”, no obstante, “seguimos teniendo muy buena amistad —dijo— con los compañeros de Coahuila y mucho acercamiento en otros espacios”.
Saldaña Ramírez afirmó que la desafiliación fue resultado de una medida puramente administrativa, tras haberse buscado de manera infructuosa tener alguna negociación con la UAdeC. Se desconoce cuál haya sido el motivo por el cual se alejó de la agrupación, que este año cumple su quincuagésimo aniversario.
El directivo dio a conocer que, conforme a su función, en la asamblea se presentó el aviso respectivo, debido a la falta de pago de tres anualidades consecutivas, que corresponden a 2023, 2024 y 2025, “incluso 2026 que está corriendo”, a razón de 11 mil pesos —o 9 mil por pronto pago— por año.
Fuentes cercanas explicaron que el reglamento del CONEICC fija obligaciones muy concretas para las instituciones y personas asociadas, como estar al corriente en el pago de cuotas, asistir regularmente a las asambleas generales, conservar los niveles de calidad académica comprometidos y someterse cada cinco años a un dictamen de seguimiento por parte del comité interno de asuntos académicos.
A su vez, prevé las causas de baja —renuncia, inasistencia reiterada a asambleas sin justificación, adeudos prolongados de anualidades o incumplimiento de requisitos académicos— y establece un procedimiento claro para el reingreso de instituciones y miembros que deseen reincorporarse, siempre que regularicen su situación y vuelvan a cumplir los requisitos de admisión.
Para directores, coordinadores y rectores, el Reglamento de Admisión y Permanencia del Consejo es, en suma, “la garantía de que la pertenencia al CONEICC se basa en criterios explícitos, procesos académicamente sustentados y reglas compartidas por todas las instituciones”.
No solo ordena el ingreso y la permanencia, sino que también afirma la vocación del Consejo por acompañar a sus miembros en procesos de evaluación, mejora y consolidación académica, asegurando que el nombre CONEICC esté asociado a programas y personas comprometidas con la calidad y la responsabilidad social en el campo de la comunicación.

Carlos Saldaña insistió: “Es importante decir que esta baja no significa una descalificación académica, en todo caso es un rompimiento totalmente institucional, derivado del incumplimiento de las normas internas de la organización”.
“El Consejo es un espacio —expuso— donde se articula la academia entre instituciones de educación superior en México que trabajamos para la enseñanza, es decir, con profesores e investigadores, siempre pensando en el fortalecimiento de las ciencias de la comunicación”.
“Nuestro trabajo consiste en generar diálogo entre universidades, impulsar proyectos académicos, promover la calidad educativa, organizar encuentros u asambleas”.
“Esta es, un poco —prosiguió—, la razón por la cual pedimos una membresía, o sea, es un trabajo transparente, por ejemplo, hacer un anuario o publicar artículos, todo lo cual requiere de esta inversión. Por eso es importante para nosotros que paguemos las anualidades”.
En su situación actual, la Universidad Autónoma de Coahuila no está en posibilidad de reincorporarse al Consejo, “en todo caso, tendría que haber primero un acercamiento e iniciar alguna negociación”. Por otro lado, “es posible que ya no tenga que cubrir los dos años de observador”.
“El acercamiento de nuestra parte ya fue, sin embargo, no hubo ninguna respuesta, y ahora lo que queda es que ellos se acerquen con nosotros”, subrayó el académico.
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