Miembros de “Saltillo 4/20”, que admiten ser “mariguanos funcionales”, salieron a demandar que se les deje de “perseguir”, que se despenalice el uso de la droga e incluso que se les permita fumar en la Alameda Zaragoza.
VITRALIA | Saltillo | mayo 03, 2026. – Lanzando consignas como “¡Mejor legalicen, no criminalicen!”, “¡A las 2 de la mañana, un toque quita la migraña!” y “¡El dos de mayo, todos fumamos gallo!”, alrededor de medio centenar de jóvenes saltillenses realizaron una marcha en demanda de libertad y espacios para fumar mariguana.
Durante su recorrido por la calle Aldama, de Purcell a la Plaza Nueva Tlaxcala, los manifestantes, además de exigir la legalización del consumo, pidieron que a la Alameda Zaragoza se le designe zona de tolerancia cannábica, como se conoce en otras ciudades a los espacios autorizados para el “consumo seguro” del narcótico.
Con motivo del Día Mundial de la Mariguana, los jóvenes solicitaron también que dejen de ser “perseguidos” por los cuerpos de seguridad, toda vez que son “consumidores responsables” y “mariguanos funcionales”, concepto que se utiliza para romper el estigma histórico del consumidor «vago» o «incapaz».
A pesar de que a varios marchistas se les vio inhalando lo que parecían cigarrillos de mariguana, los policías municipales con cuyas patrullas se limitaron a abrir paso al grupo, que se hace llamar “Saltillo 4/20”, no se detuvieron para verificar la falta administrativa en plena vía pública, por consiguiente, no hubo arresto alguno.

IMPACTO DEL CONSUMO DE ESTUPEFACIENTES
En Coahuila, la relación entre el consumo de drogas y el suicidio es una prioridad de salud pública. Reportes de la Fiscalía y la Secretaría de Salud han confirmado que sustancias como la mariguana y el cristal no solo presentan una correlación estadística, sino que actúan como detonantes directos de crisis mentales que derivan en autoinmolaciones, especialmente en Saltillo.
En el entorno industrial, el fenómeno se ve agravado por el uso de estimulantes para soportar largas jornadas laborales o turnos nocturnos, lo que termina en adicción y posterior quiebre emocional.
El uso de estupefacientes también contribuye a la desintegración Familiar, ya que, según especialistas locales, el consumo de cristal, por ejemplo, fractura los núcleos de apoyo, dejando al individuo sin la «red de seguridad» necesaria para prevenir un acto suicida.
Estadísticas de la FGE destacan que en Saltillo aproximadamente el 60% de los suicidios registrados en la ciudad tienen algún vínculo con el consumo de sustancias, destacando el cristal como el principal dinamizador en casos de hombres jóvenes y adultos (30 a 55 años).

En el contexto regional, se ha observado que el policonsumo (mezclar mariguana con alcohol o cristal) potencia el riesgo de suicidio. La mariguana suele estar presente en el historial del 28 al 30 por ciento de los jóvenes que buscan ayuda por ideación suicida en centros de integración.
Por otra parte, gran parte de los robos de cuantía menor (celulares, herramientas, tubería de cobre, etcétera) son cometidos por personas bajo el influjo o en busca de recursos para adquirir dosis de cristal, dado su bajo costo y alta adicción.
Estimaciones de seguridad pública sugieren que, en sectores del sur y poniente de Saltillo, hasta el 70% de los detenidos por robos menores dan positivo al consumo de metanfetaminas.
En Saltillo, el delito de narcomenudeo presenta el mayor número de detenciones. Las capturas por posesión con fines de venta son el indicador principal de la actividad de grupos delictivos que buscan controlar las «tienditas». Esta pugna suele estar detrás de la violencia de alto impacto, como homicidios dolosos selectivos.

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