El criminal desperdicio, para cuya solución se requiere principalmente voluntad política, pone en peligro el futuro de la ciudad.

VITRALIA | Por David Guillén Patiño

Torreón, Coahuila | mayo 12, 2026. – En Torreón se pierden alrededor de 64 mil litros de agua potable cada minuto, denunció Jaime Cleofas Martínez Veloz, delegado en Coahuila del partido Movimiento Ciudadano (MC).

Cualquiera diría que se trata de una simple cifra, “pero no”, dijo a VITRALIA el activista, urbanista, ex diputado federal y escritor lagunero.

Desde tiempos inmemoriales, las fugas de agua en la llamada Perla de La Laguna “es una herida abierta, una que gotea, que chorrea, que sangra agua en un desierto que ya no aguanta más”, exclamó.

Agregó que definitivamente “perder 64 mil litros por minuto no es una falla”, sino “un abandono”, cuyos responsables “se esconden” detrás de comunicados, así como de exclusas y de los “ya casi queda”.

Lo cierto es que “la verdad camina por debajo de la tierra, por esas tuberías viejas que ya no son red, sino cicatrices”, puntualizó.

Efectivamente, “en Torreón ahora —expuso— peleamos contra el tiradero de agua, porque la ciudad produce agua, pero la deja ir como si no fuera vida, como si no fuera derecho, como si no fuera memoria”.

“Mientras tú llenas un vaso, miles de litros se escapan por tuberías cansadas, por válvulas que ya no responden, por líneas que hace años pidieron descanso y nadie escuchó”, observó el también extitular de la Comisión de Concordia y Pacificación COCOPA, y defensor de los derechos de los pueblos originarios en Chiapas.

CIFRAS ELOCUENTES

Torreón extrae entre 2 mil 875 y 3 mil 125 litros de agua potable por segundo, cantidad que “debería alcanzar para todos”, de no ser porque “la ciudad la tira” y en virtud de que la red “es vieja, parchada, cansada”.

Tan solo entre 2019 y 2024, se detectaron 33 mil 885 fugas en la red de suministro, es decir, “treinta y tres mil veces que el agua salió a la calle a decirnos que algo estaba roto… y no solo la tubería”.

Mientras tanto, en las colonias, “la gente organiza su vida alrededor de un chorrito”, al tiempo que el baño es racionado y las cubetas permanecen alistadas para cuando ocurra el milagro del arribo de la pipa: “la dignidad esperando su turno”.

LA MAGNITUD DEL PROBLEMA

“Pero hay otra verdad, más honda, más incómoda, más rebelde: Torreón también desperdicia el agua sucia que podría volver a servir”, hizo notar Martínez Veloz, destacando que dicha población genera entre 1,200 y 1,400 litros por segundo de aguas residuales.

“Perdemos agua que podríamos usar; contaminamos lo que debería estar vivo; pagamos doble por lo que debería costar una sola vez. Es un modelo absurdo, caro e injusto; un modelo que no respeta a la gente, ni respeta al desierto”, resaltó.

En suma, la ciudad “pierde agua por arriba… y por abajo. Pierde litros… y pierde futuro. Y lo más duro es esto: no es falta de agua, es falta de gestión, falta de mantenimiento, falta de visión, ¡falta de voluntad!”.

En tal virtud, la capital lagunera “necesita un Plan Maestro de Reducción de Pérdidas; sectorización real; renovación de tuberías; sensores que midan, no que adivinen; plantas de tratamiento que funcionen; y el reúso del agua tratada, no desperdicio silencioso… sobre todo, voluntad”, propuso el dirigente emecista.

La ecuación es simple: “Mientras no se atienda esa verdad incómoda, la ciudad seguirá perdiendo agua… y también el rumbo”.

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